España ha pasado de ser un país receptor de inversiones a tener un creciente peso inversor en el extranjero. Tanto es así, que el país se ha convertido en el octavo inversor del mundo, por detrás de EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Hong Kong, Holanda y Suiza, superando a Canadá y Japón en los últimos dos años.
Latinoamérica fue la tabla de salvación… Hoy en día, observamos que el mayor tamaño, gracias a América Latina, permite a las empresas españolas realizar adquisiciones en Europa y EEUU
en el año 97, el 50% de la inversión española exterior tenía como destino Latinoamérica; en 2006, y durante ese año, esa cifra fue del 4%
La inversión española ahora se dirige básicamente a Europa (en 2006, Reino Unido recibe un 56% del total). Después a EEUU (10,5%) y algo, de manera marginal, al sudeste asiático
Santander con Abbey, que abre las puertas (al Reino Unido), Telefónica con O2, Ferrovial con BAA, e Iberdrola con la eléctrica Scottish Power (en 2007)