El domingo, con 78 años, vi por primera vez en mi vida llorar a mi padre.
Estábamos hablando y surgió el tema de las actuaciones de Garzón al respecto de
los represaliados del franquismo y mientras mis padres me contaban historias de
aquellos tiempos y aquellas personas la emoción le pudo.
Resulta curioso, pero hay en muchas familias donde estos temas no se han acabado
de hablar, se enterraron debajo de una ley del silencio que impulsó un régimen
del terror. Mi madre me contaba como mi tío segundo sigue pensando que a su
padre le mataron los “rojos” algo que los indicios apuntan a que es falso pero
que pudo ser la mentira contada a un niño pequeño intentando protegerle a él
Sirva esta entrada en mi blog como un pequeño homenaje a gente que en la mayoría
de los casos fue asesinada por intentar crear un mundo algo mejor y a los que el
miedo de un régimen genocida quiso borrar de la memoria del país después de
haberles quitado la vida.